El género zombie ha sido la temática reina por excelencia durante estos últimos años y, posiblemente, durante muchos más, aunque muchos de nosotros empezábamos a estar un poco cansados de siempre lo mismo, matar zombies sin una motivación mas que el mero placer de destrozar muertos vivientes.

En Deadlight la historia es bien distinta, algo nuevo para los amantes de las plataformas y del género zombie, una combinación que ha sido capaz de generar un juego tan excelente como este y todo bajo la mano de Tequila Works, uno de los pocos estudios españoles que han conseguido llegar a las consolas actuales.

A pesar de lo que haya podido parecernos en los trailers o en los vídeos que hay por internet, en Deadlight no encarnaremos el papel de un rudo machacazombies, sino que el papel del protagonista será encargado por Randall Wayne, un pobre padre de familia cuya única motivación para seguir vivo y continuar es buscar a su familia.

Con una simple y escasa variedad de movimientos que van desde el típico salto, ampliable con el salto con carrera, la posibilidad de agacharnos y saltar contra las paredes para alcanzar cimas a una altura considerable. En cuanto a nuestros movimientos de ataque, aún más limitados, una simple hacha será una de las pocas ayudas que tendremos durante el juego, aunque su uso gastará una gran cantidad de stamina, lo cual limitará su uso. Las armas de fuego también serán de gran importancia para el juego, aunque apreciaremos su potencial en el momento que empecemos a resolver puzzles con ellas.

A medida que jugamos a Deadlight iremos comprendiendo y conociendo los miedos de Randall a través de unos escenarios sorprendentes y sobradamente conseguidos, aunque quizás sean más sorprendentes por lo que anteriormente podía haber habido en dicho lugar, es decir, cada escenario por el que pasamos rebosa una historia, un motivo, una razón por la cual pasamos por ahí.

La exploración y la supervivencia son los puntos que hacen grande a Deadlight, la mezcla justa de lugares ocultos y objetos coleccionables consiguen crearnos la necesidad de explorar todas las posibilidades del mapa, lo cual no será una tarea fácil, teniendo en cuanta que los zombies están a la vuelta de la esquina y nuestra vida y balas son bastante limitadas.

Uno de los apartados menos agraciados del juego quizás sean sus cinemáticas que, no por culpa del apartado artístico, se hacen un poco pesadas y cortan demasiado en seco la acción del juego, es decir, da la impresión de que han sido introducidas demasiado por la fuerza, interrumpiendo el juego, en la mayoría de los casos, en el punto que mas emocionado estábamos.

Sobre El Autor

Escribo en blogs de tecnología desde que empece a escribir en este tipo de blogs. Soy amante de los videojuegos y de las cosas caras que no puedo comprar.

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