Sexo, drogas y rock & roll, esa coletilla que en otros tiempos sonaba escandalosa y casi tabú, puede ser hoy en día, si cambiamos la palabra rock & roll por “ videojuegos” una combinación nada desdeñable. De hecho, en el mundo ficticio de los videojuegos, no sorprende que un toque más picante y viciosillo aporte más emoción y diversión al juego en sí. Cierto es que no hay muchas empresas de videojuegos que se arriesguen a unir estos tres elementos por eso de que puedan crear controversia, pero ya se sabe que a menudo son precisamente la controversia y la polémica desencadenantes de grandes éxitos de ventas.

En esta misma línea, la gran distribuidora de juegos Rockstar debe gran parte de su éxito a la desnudez de juegos como Grand Theft Auto y Max Payne 3. En Saints Row Games de Volition sin ir más lejos, el jugador es un gangster que puede tranquilamente entrar en una headshop y fumarse un porro, que ayudará a este alter-ego a relajarse y olvidarse un rato de la dura vida de la calle. Esta fumada genera una serie de imágenes parpadeantes, extrañas y cósmicas, mientras una voz –más bien un grito- insta al protagonista a relajarse.

En otro juegos, el consumo de drogas parece esencial para sobrevivir. Pongamos como ejemplo Fallout 3, juego postapocalíptico de 2008, donde el héroe jugador es un guerrero solitario que deambula por el desolado y destruido planeta tierra. Asesinos mutantes sedientos de sangre matan todo lo que encuentran a su paso, y hay que ser fuerte y astuto para evitarlos. Debido a la escasez de agua y alimento, la única manera de adquirir fuerza es tomando una pastilla aportadora de energía. Estas pastillas, llamadas “buffout” son una clarísima referencia a las drogas, aunque en este juego en concreto no tengamos que entrar en ningún smartshop para abastecernos de ellas; una especie de censura, si lo analizamos más seriamente, para el jugador. Y es que muchos videojuegos esconden o evitan la temática de las drogas, incluso su aspecto más lúdico. Evidentemente los videojuegos no son más que ficción y quizá no resulten educativos juegos como Saints Row Games, donde el protagonista está constantemente fumando porros, pero si nos ponemos así, en mucha menor medida es educativo matar indiscriminadamente de las maneras más sádicas y sanguinarias como ocurre en tantísimos de los videojuegos que nos ofrecen en el mercado.

Sobre El Autor

Escribo en blogs de tecnología desde que empece a escribir en este tipo de blogs. Soy amante de los videojuegos y de las cosas caras que no puedo comprar.

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