Hoy estamos orgullosos de traeros una review de uno de los mejores barebones que hemos tenido la oportunidad de hablar, el Nightblade Z97. Un barebone de MSI que puede engañar por su reducido tamaña y, sin embargo, destaca por su gran amplitud y soberbia distribución.

Lo primero que destaca nada más tenerlo en nuestras manos, además del reducido tamaño, es su diseño y el acabo de sus materiales. Un frontal acabado en acero brillante destaca sobre el color negro predominante en el resto del barebone, a excepción de un dragón, marca de MSI, en uno de los laterales. En su delantera también destaca un soporte que lo coloca en una posición un poco rampante, permitiendo la entrada de aire por la base.

Continuando con el frontal, también destaca la posición vertical de su unidad óptica, dejando espacio de sobra para la colocación del logo de MSI justo debajo del logo Gaming de la marca. Para finalizar, en la cabecera del frontal encontramos el típico botón de encendido junto a las típicas entradas jack de 2.5mm y 4 puertos USB. Todo esto acompañado de un botón de Overclock, el cual nos permitirá realizar un OC rápido y seguro, siempre y cuando nos lo permita nuestro procesador.
La parte inferior, como hemos dicho antes, no quedaría taponada gracias al pie delantero, el cual también podremos usar de asa. Esto permite que el aire pueda entrar por las ranuras que allí encontramos y se consiga crear un mayor flujo de aire. Dicha ranura está protegida por un filtro para evitar la entrada de polvo o pelusa, ya sabemos lo propensos que son nuestros PCs a plagarse de estos, especialmente cuando contamos con espacio para tres ventiladores como el Nightblade Z97.

En la tapadera izquierda, si lo miramos de frente, nos encontramos con el dragón que caracteriza a MSI junto a una ranura que permitirá que el aire caliente abandone el interior de nuestro PC. Una vez levantada esta tapa, nos encontramos con una carcasa protectora sobre la que podremos colocar un ventilador adicional para provocar un mayor flujo de aire.

Dicho protector es bastante fácil de quitar y, una vez hecho, dejará al descubierto lo interesante del Nightblade Z97, sus entrañas. El interior está pensado a la perfección, aprovechando el mínimo espacio y reduciendo al mínimo los huecos vacíos y desaprovechados. Esto se consigue gracias a la placa base MSI Z87I Gaming Nightblade, la cual destaca por su reducido tamaño y sus altas prestaciones.

Dicha placa base cuenta con una tarjeta de red Killer Ethernet, la cual reducirá el ping de los juegos online al priorizar los paquetes. Además de permitirnos disfrutar de cinco puertos SATA III 6.0 Gbs, salidas DVI, HDMI y DisplayPort, audio de 7.1 canales, un conector PS/2, seis puertos USB 3.0 y cuatro puertos USB 2.0. Por último, la MSI Z87I Gaming Nightblade es capaz de soportar los últimos procesadores Intel I5 e I7 del mercado, además de permitirnos colocar hasta un máximo de 16GB de RAM distribuidos en dos únicas ranuras.

Por supuesto, tanto la RAM como el procesador y la gráfica tendremos que ponerla de nuestro bolsillo, aunque para esta última no tendremos que hacer demasiados miramientos. El Nightblade Z97 tiene espacio de sobra para colocar la tarjeta gráfica que más se ajuste a nuestras necesidades y, gracias a su fuente de alimentación de 600W, tampoco tendremos que tenerle miedo a las necesidades de consumo. Esto nos permite centrarnos en elegir la capacidad de almacenamiento de nuestro PC, la cual podremos distribuir entre varios discos de 2,5″ y un único disco de 3,5″, aunque tampoco necesitaremos mucho más.

Para terminar con esto, tenemos que hablar de la refrigeración interior, es decir, la refrigeración para nuestra CPU. Obviamente, debido a su reducido tamaño, no podemos optar a sistemas de refrigeración líquida, ya que sería imposible de instalar, ni tampoco a disipadores convencionales de tamaños considerables, ya que no podríamos cerrar nuestro barebone. Este apartado sería un problema si no fuese porque el disipador que nos trae de serie la Nightblade Z97 cumple con creces todas las necesidades que pueda exigirle nuestra CPU.

 

Conclusión:

La conclusión es clara, la Nightblade Z97 es el claro ejemplo de que el tamaño no importa. No importa para rendir al máximo ni tampoco para que tengamos que pagar de más. Actualmente podemos encontrarla por tan sólo 399€.

Sin duda estamos ante una de las mejoras opciones que podemos encontrar en el mercado si lo que queremos es disfrutar de un sobremesa pequeño, de altas prestaciones y con la posibilidad de transportarlo a cualquier parte con corriente eléctrica. Es más, su reducido precio nos ahorrará unos cuantos euros frente a otros componentes de características similares.

A favor:

  • Reducido tamaño y peso.
  • Gran flujo de aire y refrigeración.
  • Distribución de los componentes.
  • Precio y diseño.

 

En contra:

  • No podemos optar por una refrigeración para la CPU de mayor potencia.
  • Tendremos que distribuir nuestra RAM en dos únicos módulos.
  • Sin posibilidad de SLI o CrossFire.

Ahora os toca a vosotros valorar los pros y los contras que hemos encontrado nosotros, también podéis ver el vídeo de la cabecera para ver un análisis más ameno y sencillo para sacar vuestras conclusiones. Aunque nosotros tenemos una idea clara, la Nightblade Z97 es el producto adecuado para recibir nuestro primer GALARDÓN DORADO de calidad Zoider.

*El galardón dorado se le entrega a todos los productos que cumplen con buena nota nuestras pruebas.
**Hay que pedir perdón por el tono rosado que tienen las fotos, no es un filtro hipster, es el resultado de una cámara en su último aliento.

 

Sobre El Autor

Escribo en blogs de tecnología desde que empece a escribir en este tipo de blogs. Soy amante de los videojuegos y de las cosas caras que no puedo comprar.

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